sábado, 7 de marzo de 2009

Homenaje al gran Horacio

¡Hola juventud! Culminamos la semana de homenaje al gran líder magisterial y popular con un excelente artículo de nuestro amigo y joven periodista César Robles; cuyo artículo ha sido publicado hoy en el diario El Comercio. Justo en la fecha en que nos dejó físicamente nuestro inmortal Horacio.

El legado de un maestro
Por: César Robles A Periodista

El 7 de marzo se conmemorarán 25 años de la partida de uno de los dirigentes más queridos del magisterio y del pueblo: Horacio Zeballos Gámez, fundador y primer secretario general del Sutep. Horacio fue un líder multifacético que, entre otras virtudes, supo combinar su accionar político con su devoción por la poesía.

En el plano político-sindical, su figura destaca por haber dotado a los maestros de un poderosísimo instrumento gremial para la defensa de la educación y sus derechos magisteriales: el Sutep. Además, en su eficiente obra como diputado nacional, por la Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria, en la década del 80, en que fusionó política y ética.

Militante comunista, fue ganado en 1973 por Patria Roja, con el seudónimo Amaru, luego del congreso fundacional del Sutep, realizado en el Cusco en 1972, cuando disputaba la secretaría general con Arturo Sánchez Vicente, delegado de Patria Roja en esa memorable jornada: ¡paradojas de la vida!

En su libro “Maestra vida”, Guillermo Thorndike recuerda: “Como se esperaba, dos propuestas se enfrentaron: Arturo Sánchez Vicente por el Comul y Horacio Zeballos Gámez con el resto. En la primera votación acabaron empatados. Sánchez Vicente había votado por Horacio Zeballos, quien a su vez dio el voto a Sánchez Vicente. La segunda votación conducía al mismo resultado y faltaban los votos de los candidatos a secretarios generales. “Voto por Horacio Zeballos”, se oyó a Sánchez Vicente. Se oyeron aplausos. “Voto por Horacio Zeballos”, dijo Zeballos”. Con esta histórica votación se dio nacimiento al Sutep, la creación heroica de Horacio y del magisterio.

Pero no solo la lucha política y la conducción magisterial fueron su pasión. Las letras siempre lo atraparon. Integrante activo de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA) de Arequipa, su devoción por la poesía lo llevó a cultivar amistades en las diversas tiendas y posiciones políticas. Richard Webb —impensable de afinidad ideológica— evoca, en un artículo del 2008, la relación que entabló con Horacio a raíz de sus inquietudes poéticas y literarias, que lo acompañaron en su desempeño como diputado nacional.

Uno de sus libros más recordados es “Alegrías de la prisión”, un conjunto de 30 poemas escritos en su condición de prisionero de la dictadura de Morales Bermúdez, en los que dejó nítidamente claro su compromiso con el pueblo y los maestros, con la madre y la familia, con la mujer y el amor.

Un paro cardíaco por coma hiperglucémico se llevó temprano la vida de Horacio. Sus exequias fueron una multitudinaria adhesión a su fecunda obra de maestro ejemplar y líder popular y social.

Por esta razón, el Congreso, en acuerdo multipartidario, le rendirá los honores y los reconocimientos que ameritan su señera figura y trascendente obra

viernes, 6 de marzo de 2009

¡SIEMPRE HORACIO!

¡Hola juventud!En vísperas de cumplirse los 25 años de a desaparición física del líder inolvidable del magisterio nacional, publicamos el homenaje del maestro Olmedo a su entrañable amigo Horacio.¡Hasta pronto!

HORACIO Y LA EDUCACIÓN Por : Olmedo Auris Melgar

A 25 años de la desaparición física de nuestro entrañable camarada Maestro Horacio Zeballos Gómez, Primer Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores en la Educación del Perú –SUTEP, y diputado por la ciudad blanca de Arequipa en representación de la Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria – UNIR, queremos recordarlo sobre todo en su condición de Maestro.
Obviamente el maestro es el escultor del mundo espiritual de la joven generación, el maestro es la confianza de la sociedad a quien entrega lo más preciado, lo más valioso, es decir, los niños, sus alegrías, sus ilusiones, sus esperanzas y su futuro.

Esta generosa, incomprendida y difícil, y mal tratada profesión – en nuestro país – exige de la persona que dedique a ella su vida, exige una constante creatividad, una continua actividad intelectual, una gran generosidad, amor hacia los niños y una incomesurable fidelidad a la causa de la Patria.
Es así como el Maestro Horacio se fue convirtiendo en fuego, en antorcha, en guía de la joven generación, en chispa que enciende los corazones la llama del amor por la ciencia, por la sabiduría, por el bienestar y la justicia social.
Es en este contexto que el Maestro Horacio Zeballos y la legión de luchadores sociales de su generación contribuyen con nuestra joven educación, al construir el puente que enlaza la educación con la política, como bien lo señalo oportunamente el Maestro universitario Carlos Castillo Ríos.
Antes de Horacio y del SUTEP, la educación era un ejercicio académico que se defendía en libros, artículos y conferencias, pero no se expresaba en la lucha multitudinaria para reivindicar sus conquistas y hacer realidad sus derechos.
Este es el enorme aporte del Maestro Horacio Zeballos al desarrollo de la educación peruana. Antes de su aparición política los problemas de la educación peruana tenían que dilucidarse sólo en la polémica de iluminados profesores de las universidades o en las clases magistrales de las aulas de la universidad.
Antes de Horacio la educación no había tomado la calles ni se había hecho sindicato, lucha y por lo tanto no había ingresado con vigor a la conciencia de los maestros del Perú.

Horacio maestro primario, surgido de las aulas provincianas, donde se gestan las autenticas rebeldías y animado de un espíritu con clara vocación y filiación revolucionaria se compromete con la lucha del hombre del pueblo por liberarse de la explotación, la miseria y el dominio ideológico.
Este es sin lugar a dudas la enorme importancia y contribución del Maestro Horacio Zeballos Gómez con la educación peruana.


*Vicepresidente de la CGTP.

jueves, 5 de marzo de 2009

¡HORACIO VIVE, AHORA Y SIEMPRE!

¡Hola juventud! Ya se acreca el día del reencuentro. Mientras tanto disfruten de un hermoso artículo de la maestra Soledad, que es la invitada de Lecturaalda. Ustedes se preguntarán porque tantos artículos sobre Horacio. Homenajes en los Asentamientos Humanos, Gobiernos Regionales, Municipios, Gremios e instituciones del sector educación, hasta en el Parlamento. ¿Por qué? Repetimos, ¿quién fue el famoso Horacio? El testimonio de nuestra decana nos da luces al respecto. ¡Vamos bien!

Horacio total
A 25 años de la partida física de Horacio Zeballos Gámez

(*) Por Soledad Lozano Costa

Un cuarto de siglo pasó y aún el magisterio peruano lo recuerda; 25 marzos no fueron suficientes para olvidar a quien según los profesores organizados, dio una clase magistral de lucha consecuente. Fue catequista, maestro, dirigente sindical, preso político, militante comunista, poeta y funcionario público; quienes lo conocieron señalan que la premisa: “el que mucho abarca poco aprieta” no va con Horacio Zeballos Gámez.

Nacido en 1942, en la provincia moqueguana de Mariscal Nieto, desde muy joven demostró anhelo solidario y fraterno, emitiendo sus voces de protesta ante injusticias cometidas por algún profesor o auxiliar, el cual hizo que sus compañeros lo quisieran y lo apreciaran.

Zeballos se trasladó a Arequipa para seguir estudios superiores en la Universidad Nacional de San Agustín llegando a ser dirigente de su centro federado. Tras varios cargos dirigenciales, era la hora de que el Magisterio nacional tenga una sola voz; es así como en 1972 es elegido en Cusco primer Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores en la Educación del Perú SUTEP, iniciándose una nueva etapa práctica y consolidación del sindicalismo en el magisterio peruano, aunque para ello le costara la libertad, como en 1973 cuando fue recluido en la cárcel conocida como el SEPA.

Sus inquietudes poéticas fueron desarrolladas mientras integraba la Asociación Nacional de Escritores y Artistas de Arequipa A.N.E.A. a la par con sus estudios en la Escuela Normal de Varones de “La Salle” de esa ciudad. En 1962 publica su primer poemario de género lírico titulado “El Eco de mi Voz”, de sensibilidad poética marcada orientada hacia una actitud romántica. En 1963 aparece su “Pluma Esclava”, presentando una poesía de profundo contenido social.

En 1970 publica "Los Esclavos de Corbata" (Realidad, Protesta y Pedido del Magisterio Peruano) destacando las corrientes Sindicales y el panorama mundial, así como la influencia histórica del sindicalismo internacional, la caracterizació n social del profesor y sus contradicciones con la Burguesía.

Su poemario “Alegrías de la Prisión”, publicado en 1979 y presentado en la Casona de San Marcos al año siguiente, es un conjunto de 30 poemas que los dedica al Partido Comunista del Perú- Patria Roja, donde militó hasta su muerte. Fue escrito durante su reclusión en el Hospital de Policía y expresa su compromiso con el pueblo y los maestros. Sus poemas, en gran medida, exteriorizan su vocación amorosa, amical y el cariño filial. Aquí un extracto:

“De los presos soy el último/ dame por descontado/ en las filas del encanto. / De qué les sirve mi cuerpo/ si el corazón lo tengo libre”

En el 2000 apareció el poemario póstumo "Alegrías del prisionero", donde no es menos expresivo a la hora de dar a conocer su profundo amor por la patria y a la docencia como herramienta para la lucha transformadora. Sobre esto dirá:

“La lucha es una escuela/ y la victoria hija mayor del sacrificio. / cómo no entregar la vida a tu patria,/ si entre más conoces cada rincón,/ encuentras gente llena de hambre,/
miseria y explotación.”

Las huelgas magisteriales de 1978 y 1979 generaron una inmensa solidaridad entre los sectores democráticos, de izquierda y progresistas del país, despertando en poetas, como el recordado Mario Florián, un canto épico que se inicia de esta manera:

“Con palabras de fuego tejí un canto/ de gloria, ayer no más, un músico himno,/ y orlé con él la frente de alabastro/ del SUTE combativo.”

Aunque las elecciones presidenciales de 1980 no les fueron favorables, el pueblo de Arequipa lo eligió Diputado por la Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria UNIR.

Ni el tratamiento de su salud en Alemania pudieron devolverle la vitalidad física; eran las 11 y media de la mañana del 7 de marzo de 1984 y un paro cardiaco por coma hiperglucémico se llevó a Horacio. Inicialmente fue enterrado en un nicho del Cementerio General de Arequipa para luego ser trasladado a un Mausoleo del mismo campo santo, a donde todos los años se realizan fervorosas romerías en homenaje a su vida dedicada al magisterio nacional, los trabajadores y el pueblo.

“Difícil no es vivir / sino entender por qué se vive.” Tal vez muchos no sepamos en el origen de la vida o el motivo de la existencia física y espiritual, pero basta darse cuenta que en el Perú, por algo podemos encontrar monumentos, colegios, plazas, avenidas, calles y hasta asentamientos humanos que llevan el nombre de Horacio Zeballos.

Horacio fue un ser humano multifacético que personifica a aquella legión de maestros innovadores y visionarios que al influjo de la Revolución Cubana lucharon por la unificación del magisterio peruano y constituyeron el SUTEP. Como fuera, con Horacio se cierra una etapa nefasta de división del movimiento sindical magisterial y se abre otra fecunda, febril y fértil con el SUTEP que tuvo como sustento los principios del sindicalismo clasista, legado histórico del Amauta José Carlos Mariategui.

Horacio construyó el puente que iba enlazar la educación con la política; la historia da fe que la educación antes de Horacio no había tomado las calles, tampoco se expresaba en la lucha multitudinaria para reivindicar sus conquistas y hacer realidad los derechos de estudiantes, del maestro y del pueblo; es decir la educación no habría ingresado con vigor a la conciencia de los maestros del Perú.

“Quedarse paralizados equivale a dejar que la soberbia avance, que el anarquismo medre, y eso sería como entregar en bandeja lo que es el bastión de la dignidad magisterial y patrimonio de la lucha democrático del pueblo, que sabe por propia experiencia hasta qué punto este gobierno pretende maquillar con su demagogia de feria una realidad lacerante.” Advierte el profesor Julio Yovera, mientras recuerda las jornadas de luchas vividas con Zeballos.

No podemos culminar estas líneas dedicadas a Horacio, sin reconocerle el importante rol de promotor e impulsor de la participación de la mujer docente en los diversos escalones de dirección del glorioso SUTEP. Es por esta práctica política que su ejemplo persiste a pesar de su desaparición física.

(*) Decana del Colegio de Profesores del Perú

miércoles, 4 de marzo de 2009

Feria del libro en Cuba

¡Hola juventud! Siempre tenemos en cuenta el mensaje martiano: ¡Un pueblo culto es un pueblo libre! Y la Isla de la Solidaridad se ha convertido en un país donde se leen 18 libros por habitante al año; mientras que en el Perú casi un libro por habitante. Cómo no va a ser Cuba una sociedad lectora, si esta magnífica habilidad la cultivan a diario y en especial en la famosa Feria Internacional que se inicia en La Habana y luego recorre las demás ciudades, es decir han avanzado en descentralizar tan famosa feria en bien del pueblo cubano y no de unas élites. Esta actividad cultural es promocionada a diario por los diferentes medios de comunicación; que demostramos a continuación presentando diferentes textos que difunden la actividad cultural con el fin de promover la afición lectora y la libertad en la Patria de Martí. ¡Vamos bien!

El libro recorrerá el Oriente cubano
De manera simultánea, las siete provincias que ocupan el Este de la isla estrenarán mañana jueves el segmento final de la XVIII Feria Internacional del Libro 2009. La clausura será en Santiago el próximo 8 de marzo.

Luces de la Feria del Libro en el Casino Campestre
La Feria Internacional del Libro tendrá nuevamente una de sus escalas en el Casino Campestre de la ciudad de Camagüey, el mayor parque urbano de Cuba, del cinco al ocho de marzo.

¡Alegría! Llegan los libros
Luego del éxito cultural y de ventas en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, en Ciudad de La Habana, la magia de sabiduría que genera la Feria Internacional del Libro traspasó los muros de esa joya arquitectónica del continente americano para envolver con su necesario y esperado encantamiento a toda la Isla.

Hígado Graso, propuesta literaria holguinera en la Feria
Perteneciente a la colección Autoayuda de la Editorial Oriente, el texto, del Doctor en Ciencias Médicas Agustín Mulet, está dirigido a toda la población y especialmente a los afectados por esta dolencia, considerada la afección hepática más frecuente en los cubanos.

Poesías de Pablo Armando, vísperas de la Feria en Holguín
Un recital de poesía del escritor Pablo Armando Fernández, Premio Nacional de Literatura 1996, será el preámbulo del arribo a esta ciudad de la XVIII Feria Internacional del Libro, Cuba 2009.

Cerró sus puertas Feria del Libro en Sancti Spíritus
Desde el pasado día 26, más de 420 títulos estuvieron a disposición de los lectores en 12 puntos de ventas ubicados en la Villa del Yayabo y uno, en la ciudad de Trinidad.

La gracia de Feijóo asalta El Mejunje
Las Tardes del Sijú Cabezón es el nombre de la cita que cada tarde reúne a intelectuales y amantes de la obra de Samuel Feijóo en el Centro Cultural El Mejunje, un homenaje de la Feria del Libro a la cultura popular tradicional en el aniversario 40 de la Revista Signos, creada por "el Sensible Zapapico".

Mejor no olvidar fantasmas
Páginas finales de la náusea, la obra teatral más reciente del escritor habanero Miguel Terry Valdespino, comienza con el robo de los restos del hijo más ilustre de Santa Ovejilla de los Lamentos: un general de las guerras de independencia. A partir de entonces, la historia convida a buscar analogías entre ese poblado y nuestra América de ayer.

¡Feria del libro para todos los gustos en Ciego de Ávila!

El Soldado de la lectura.

martes, 3 de marzo de 2009

¡Paco Yunque vive!

¡Hola juventud! Hace poco el empresario Diego de la Torre publicó un artículo intitulado "Adiós Paco, bienvenida Magaly"; con el fin de contraponer la figura emblemática del niño sufrido y maltratado con la lozanía juvenil de la actriz de "La teta asustada", para lo cual esboza una falsa dicotomía entre un falso "pesimismo y tristeza existencial" (Paco Yunque) frente al "optimismo y alegría"(Magaly Solier) según sus propias palabras.

El primero en salir al frente con la tecla en ristre, el corazón caliente y el cerebro sereno, ha sido el maestro Julio Yovera, eterno difusor y defensor de la obra de César Vallejo, que demuestra a continuación con un artículo preciso y exacto para esta ocasión.¡Vamos bien!

Paco Yunque en tiempos del neoliberalismo

Por Julio Yovera.

Una columna del Diario El Comercio, del sábado 21 de febrero, firmada por un señor LaTorre, me motiva el siguiente comentario:

En 1928, el mismo año que Mariátegui forja su “creación heroica”, Vallejo viaja a la URSS y ve in situ lo que ocurre. Retorna entusiasmado por lo que ahí observa y decide renunciar al APRA, organización que ha formado Haya de la Torre, su amigo de años juveniles con quien, además de beber chicha de jora de Mansiche y de admirar y galantear a las musas de Huanchaco, ha compartido sueños.

Vallejo se adhiere al marxismo. Desde París envía una carta al Amauta José Carlos Mariátegui, solicitando su afiliación al Partido. Tiempo después, se afilia al Partido Comunista de España. Desde entonces no ha dejado de recibir palos de todos los sectores conservadores, que lo odian hasta la ira porque supo mantenerse firme como pocos.

Que conste que Vallejo no es un propagandista ni un panfletario. Vallejo es un poeta genial, que asombra a la humanidad globalizada y explotada, que lo reconoce como una de las voces más intensamente humana y solidaria.

Vallejo es una braza en la garganta de los sectores sociales responsables de la debacle económica, cultural y moral del país, y quienes han sido reconocidos recientemente por el autor de “La casa verde” de la manera siguiente: “En el Perú la élite es bastante inculta, mucho más que la de otros países latinoamericanos. Es una élite muy mal educada. Ha sido educada a ganar dinero, pero no se le ha enseñado a gozar de la cultura. Es una élite económica que no tiene ni la pasión, ni el gusto, ni el esnobismo de la cultura” ( ). Por eso, aspiran que un viento de amnesia borre la vida y obra de nuestro poeta universal. No se inmutan que los Paco Yunque pidan limosna en las esquinas de la urbe, pero se irritan que abran los ojos, levanten la cerviz y aspiren a una ciudadanía conciente con deberes y derechos.

Además, temen que Paco Yunque se convierta en el Servando Huanca, ese aguerrido líder de El Tungsteno, que sigue organizando a los trabajadores mineros, hoy duramente golpeados por el modelo. Verbi gracia, el caso de los mineros de Casapalca, cuyos patrones no hacen caso ni las resoluciones del Ministerio de Trabajo; persistiendo el trato inhumano que nuestro genial poeta denunció hace más de 70 años atrás.

Por cierto, queremos que todos los peruanos sean optimistas. Los que nos identificamos con Vallejo somos optimistas pero tenemos todo el derecho de desconfiar de los Grieve. Preguntémonos: ¿Quién les niega sus derechos a Paco Yunque? ¿Quién le contamina las tierras al papá de Paco Yunque? ¿Quién saquea su patrimonio? ¿Quién atropella a los hermanos de Paco Yunque y les impide que tengan agua potable, luz eléctrica, salud? ¿Quién ha contaminado el pueblo Choropampa, donde viven los parientes de Paco Yunque? ¿Qué porcentaje de ganancia por la extracción de oro en Yanacocha beneficia a Paco yunque y los suyos? ¡Ninguno!

Eso es lo que deberían tener en cuenta todos los que celebran la desaparición de Paco Yunque y generan una falsa contradicción con Magali Solier; a quien hemos escuchado extrañar la vida en el campo, tan igual como Paco, a pesar de recorrer las calles de Europa.

Y no pretendan vendernos la idea de que Paco Yunque es un resentido, será tímido pero no es egoísta como los Grieve. Estoy seguro que el triunfo de Magali Solier le alegra. Y, tengo la sospecha que no ocurre lo mismo con el señor Vargas Llosa, que a diferencia del antojado comentarista, no habrá dejado de advertir que en la dulce voz de la señorita Solier se advierte también la melancolía de Paco Yunque.

El Soldado de la lectura.

lunes, 2 de marzo de 2009

Recordando a Horacio

¡Hola juventud! Al leer los artículos de los maestros Carlos y Julio, publicados en recuerdo a la desaparición física del Primer Secretario General del SUTEP y Diputado del pueblo por Arequipa, vino a nuestra memoria el legendario líder magisterial que cautivó y comprometió con causas nobles a la generación del 70, especialmente a los jóvenes que estudiábamos educación. Jóvenes que nos plegamos a la lucha antidictatorial y por un orden más justo, donde las grandes mayorías sean los protagonistas del devenir histórico, producto de la comprensión del mensaje y ejemplo de firmeza, consecuencia y entrega del maestro primario de Carumas.

Nuestra intención no es sacralizar a Horacio, que tampoco lo necesita, sino reconocer su calidad humana y el momento histórico que le tocó vivir, para que sirva de reflexión y ejemplo en situaciones difíciles en que se encuentra el movimiento sindical y popular, señalado por su entrañable amigo Olmedo Auris, cuando disertó sobre Los principios del sindicalismo clasista frente al modelo neoliberal en el Seminario del SUTE DOCE (Comas, 26 de febrero de 2009).

Cuando el maestro Carlos Rojas Galarza (1990) señala que: “El gran Horacio, en la intimidad con sus camaradas, colegas y amigos, se nos mostraba como un hombre de hablar pausado, con el inconfundible acento arequipeño, mirada fija, melancólica pero penetrante, divertido en las bromas, inmensamente noble cuando se le confiaba algún problema personal, y como todo ser humano, que no se preciaba de falsas posturas, ni de actitudes pedantes, bebía con el maestro anónimo, con el obrero y campesino se confundían en la copa del juramento por la revolución. Con nosotros, palabras convincentes, a veces duras; con las maestras, cariñoso, exquisito y respetuoso galante; con los niños, tierno, suave, educador”; nos muestra la dimensión humana de Horacio, hombre de carne y hueso, franco, sincero, persuasivo, cariñoso, con decoro, pero sobre todo al lado del pueblo, con su gente, con su clase, compartiendo su sed de justicia, sus problemas y esperanzas.

El poeta Julio Yovera (2009), al expresar que: “Los maestros que compartieron con Horacio los años aurorales del SUTEP refieren que era duro crítico con los opositores; irónico; firme en el deslinde y la discrepancia. Y, sin embargo, en el diario trajinar de la lucha desbordaba afecto y cariño a todos los maestros que luchaban”, nos recuerda lo sucedido con Manuel González Prada y Abelardo Gamarra, más conocido como El Tunante. Mientras que Don Manuel denunciaba con dureza a la “clase dirigente”, culpable de la ruina del país después de la guerra del 79; El Tunante lo hacía con fina ironía, embozado sarcasmo y peculiar picardía, tal como lo reconoció nuestro Amauta en el proceso de la literatura del trascendental y clásico 7 ensayos. Horacio poseía ambas cualidades: crítico y creativo.

Finalmente, concordamos con lo manifestado por muchos especialistas y críticos literarios que consideran que la acción política alejó de la producción literaria a Horacio. Antes de la creación del SUTEP (1972), había escrito el ensayo Los esclavos de corbata, donde muestra la realidad educativa y magisterial frente al gobierno militar del 70. Después publica Alegrías de la prisión, título paradójico, ¿quién puede sentir alegría si ha perdido la libertad?, pero si se siente alegría cuando se lucha por causas nobles, por servir al pueblo de todo corazón y por tener siempre presente el verso que se enarbola en toda acción de lucha: “Maestro / en tu libro de lucha he aprendido / que no traicionar es un mandamiento”.

¡GLORIA ETERNA A NUESTRO HORACIO! ¡SIGAMOS SU DIGNO EJEMPLO!

domingo, 1 de marzo de 2009

Paradigma de entrega por los demás

¡Hola juventud! El invitado de esta semana es nuestro dilecto amigo Julio Yovera, Coordinador de Cátedra Vallejo en la UCV. Maestro y poeta que participó en la gestación dolorosa y consciente del gremio de los maestros peruanos. Estuvo al lado de nuestro legendario e inolvidable líder Horacio; quien nos dejara físicamente un 7 de marzo de 1984. El autor de Río Blanco: Crónica y canto nos brinda su testimonio en fecha tan significativa para el magisterio y pueblo peruanos. ¡A leer, pensar y actuar.

La lección de Horacio
por J. Yovera

En vida, Horacio disfrutó del afecto de sus colegas, y, después de su muerte, el magisterio nacional lo reconoció como su guía. Es decir, a estas alturas, le ha ganado la batalla a sus adversarios y ya tiene un lugar indiscutible en la historia del movimiento popular.

Horacio no dejará de ser el personaje central del anecdotario de quienes lo conocieron pero será sobretodo el guerrero - poeta, el luchador que a lo largo de su existencia abrazó la causa magisterial, se echó a caminar y batalló en las calles y plazas exigiendo dignidad para los suyos.

Los tiempos de Horacio –década del 70 del siglo 20 - fueron de convulsión social. El reto que tuvo fue el de asumir sin reservas la lucha de un magisterio que se resistía a la domesticación. Se enfrentó al poder en representación del protagonismo social de los de abajo. Lo hizo de manera consecuente y eso fue decisivo para que los maestros lo reconocieran como su líder.

Por eso mismo, la dictadura lo identificó como su enemigo y lo encarceló como escarmiento.

Horacio fue al Sepa. De esa experiencia dedujo que la prisión fortalece o debilita.

Como es natural tuvo adversarios y detractores. En esa “inmensa legión humana” que es el magisterio es imposible que todos piensen igual. Lo importante, como decía Mariátegui es que reconociéndose diferentes, reivindicando credos propios, tendencias ideológicas o doctrinarias particulares, actúen juntos en la lucha contra un orden injusto.

El gremio que él contribuyó a crear y fortalecer representó la recuperación y la vigencia del frente único, por entonces inexistente y con sindicatos alquilados al mejor postor por dirigencias que obedecían a los apetitos y exigencias de partidos políticos que traficaban con los intereses del magisterio y el pueblo.

El SUTEP fundacional fue el resultado de una voluntad concertadora de maestros progresistas, democráticos y clasistas. En ese escenario hubo siempre espacio suficiente para la discrepancia, para la confrontación, para el deslinde, y hubo espacio para la solidaridad.

Los maestros que compartieron con Horacio los años aurorales del SUTEP refieren que era duro crítico con los opositores; irónico; firme en el deslinde y la discrepancia. Y, sin embargo, en el diario trajinar de la lucha desbordaba afecto y cariño a todos los maestros que luchaban.

Eran los tiempos en que los maestros del SUTEP, pese a su atomización política solían guarnecerse bajo el árbol frondoso del afecto.

Igual que Vallejo, se hizo comunista “no por teorías aprendidas sino por experiencias vividas”. Se adhirió al Partido Comunista del Perú, Patria Roja, organización que lo había acompañado en todos sus sueños y desvelos.

No fue gratitud lo que lo llevó al Partido, fue su convicción y su compromiso. Desde entonces, Horacio orientó sus pasos en función de un proyecto que iba más allá de lo estrictamente gremial y se comprometió sin reservas con un Partido que lo sabía firme y perseverante.

Cuando, en el 80, la masa magisterial y popular lo hacen diputado, asume el cargo como una responsabilidad asignada y no como un derecho o un privilegio. Los tiempos de Horacio era de repartición de sacrificios, no de beneficios.

Ese sacrificio y esa convicción motivó que el poeta Mario Florián, le cantara y le llamara héroe.

Hace 25 años que Horacio dejó a sus maestros, a sus amigos de sueños y encuentros; pero nunca como ahora existió el convencimiento que Horacio está vivo en cada una de las luchas que tengan que emprender los maestros en procura de un mejor destino para los más de nuestra patria.

En este aniversario de su partida recordamos sus versos acuñados de convicción y belleza, que titulo Alegrías de la Prisión.

Nos hacemos esta pregunta: ¿Se puede sentir alegría en una prisión?

Si se está con el corazón y el pensamiento llenos de esperanza, sí.
Si se está en prisión por una causa noble, sí.
Si se tiene confianza en el futuro que vendrá, sí.

Los comunistas son harina templada de un costal hecho de fibra de nylon.

Los maestros lo saben y por eso cuando de Horacio se trata se suele escuchar un mar de voces que repite incesante:

¡Se siente, se siente… Horacio está presente…!

El Soldado de la lectura.